Parque de la Magdalena, en Santander

En el centro de la ciudad de Santander se encuentra uno de los parques más bellos de la provincia de Cantabria, se trata del Parque de la Magdalena, en donde funciona un pequeño zoológico y desde donde se pueden vislumbrar hermosas imágenes del mar y la llamada Península de la Magdalena.

En la zona central del parque se encuentra el palacio de Alfonso XII, rodeado exquisitamente por árboles y plantas de diferente tipo. El entorno natural se cuenta entre los más bellos de cantabria y los visitantes de Santander, grandes y chicos, pueden disfrutar un día de lujo recorriendo los paseos y viendo a los animales que descansan en el zoológico.

El palacio fue construido en 1912 por el rey Alfonso XII quién lo usaba como residencia en épocas de verano. Hoy, el palacio funciona como sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.

En el zoológico hay focas, patos, leones marinos y pingüinos, antes también se podían ver leones y osos pero luego fueron trasladados a zonas más amplias para un tratamiento más acorde a sus dimensiones y necesidades.

Las playas del Parque de la Magdalena también son muy recomendables para toda la familia, con extensiones de arena dorada y servicios básicos para disfrutar un día de sol imperdible en Cantabria.

Vía: Pueblos-España

Ojáncanos, criaturas de la mitología cántabra

La mitología de Cantabria es rica en criaturas malignas, demonios y leyendas, y para conocer un poco más sobre la idiosincrasia de los habitantes de esta provincia haremos un pequeño repaso por algunas de las más importantes historias, relatos y creencias de Cantabria.

El primero que analizaremos es el Ojáncano, un gigante con fuerza sobrehumana y que se caracteriza por una larga melena, barba y un único ojo que lo asemeja a un cíclope.

Es conocido por causar destrozos y solo vive para ello. Levantando rocas, destruyendo cabañas y todo a su alrededor para después dedicarse a luchar contra animales imponentes como osos y toros tudancos, siempre saliendo victorioso.

La única criatura a la que un Ojáncano le tiene miedo es a las Anjanas. Ellas tienen la habilidad para extraer un pelo cano de su barba y provocarle la muerte irremediablemente.

Por otra parte, la compañera femenina de Ojáncano es la Ojáncana y es mucho más feroz, cruel y sanguinaria. Ella posee colmillos de jabalí y un par de pechos que puede ponerse a la espalda para moverse más velozmente.

La Ojáncana solamente le tiene miedo a las comadrejas y según la mitología cántabra estas dos criaturas viajan por el mundo causando el caos.

Vía: atc

Arenas de Iguña, arqueología e historia

En nuestros recorridos por el interior de Cantabria llegamos hasta Arenas de Iguña, una localidad ubicada en medio de un valle atravesado por el río Besaya.

El municipio es muy conocido por los campamentos romanos y los castros cantábros que se han ido encontrando a lo largo de la línea de montañas que forman los límites físicos de la zona, y gran parte del patrimonio de Iguña da cuenta de la presencia humana desde tiempos remotos.

La Ermita de San Román del Moroso es uno de los monumentos más representativos, única muestra de la arquitectura mozárabe en la comunidad. Pero quizás la mayor popularidad de Arenas de Iguña la alcanzó cuando el novelista Miguel Delibes la utilizó como escenario para su libro: El Camino.

Iguña tiene un buen número de conjuntos arqueológicos, como La Espina del Gallego, Campo de las Cercas y Cildá. Todos han sido declarados Bien de Interés Cultural y son custodiados y cuidados no solo por las autoridades sino también por los ciudadanos que reconocen allí una de sus herencias más importante a la sociedad española.

En nuestro próximo paseo conoceremos los edificios más representativos de la ciudad, además de un pequeño recorrido por las atracciones principales para que no perdamos de vista las maravillas que ofrece Arenas de Iguña en el interior de Cantabria.

Vía: cantabriajoven

Paseos y atracciones en Castro Urdiales

Castro Urdiales es un encantador municipio costero ubicado en la zona oriental de Cantabria. Se encuentra en el tercer puesto de los más poblados de la provincia, superado por Santander y Torrelavega.

Gran parte de sus habitantes son pescadores y la tradición de su modo de vida se funde con lo moderno y la infraestructura del turismo que ha conseguido un gran incremento en los últimos años.

Al llegar a Castro Urdiales podemos realizar diferentes rutas turísticas y conocer sus mayores atractivos, como el Castillo-Faro, la Iglesia de Santa María de la Asunción o la plazoleta con el histórico Milario de los romanos que indicaba la distancia entre Otañes (una de las localidades de Castro Urdiales) hasta Pisoraca (hoy en ruinas).

La ruta hacia las ruinas de Pisoraca es excelente y permite disfrutar hermosos paisajes que los antiguos romanos también siguieron en épocas donde no había medios de transporte tan veloces como los actuales.

La iglesia de Santa María fue construida en el siglo XIII y está custodiada por dos torres. Al lado está la estructura defensiva del Castillo-Faro, uno de los pocos que aún se conservan en la provincia.

El edificio del ayuntamiento, construido en el siglo XVI, también es muy interesante con su Torre del Reloj y el balcón corrido. Sufrió varias remodelaciones con el paso del tiempo pero aún conserva su mística y los visitantes siempre aprovechan para conocer sus rincones en una visita a Castro Urdiales.

Vía: castro-urdiales